5 perfiles “prototipos” de compañeros que podemos tener en la oficina.

El perfil hablador en la oficina

El entorno laboral podría definirse como un “pequeño universo” en el cual convergen todo tipo de personalidades y personajes. Una participante, con una vasta experiencia laboral de más de 30 años,  en un curso hace poco nos comentaba que a pesar de ella haber rotado por varias empresas, tenía identificadas algunas tipologías, a las que ella daba nombres reales:  Un Pedro, una Juana, un Luis y una María, y que la experiencia le hacía poder decir, que siempre, allá donde fuese, se iba a encontrar alguno de esos perfiles.

Pues bien, nuestro CEO, Gonzalo Martínez de Miguel, ha resumido los perfiles más habituales que nos podemos encontrar en nuestro trabajo, que bien pueden ser nuestros compañeros o nuestros jefes, y no da algunas pautas para poder gestionarlos de forma efectiva. Estos perfiles son:

El hablador incontenido:

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Piensa BIEN y acertarás: Presuposición Positiva

¿Por qué la “presuposición positiva” es un valor corporativo al alza en las empresas?

piensa bien

Muchos conflictos que hay en los equipos de trabajo y entre los distintos departamentos de las empresas, tienen su origen en la falta de confianza sobre la buena intención del otro. En España está muy asentado el refrán “piensa mal y acertarás”. Una afirmación que nos invita al recelo, a dudar de la intención positiva de nuestro interlocutor.

Durante mis años de experiencia con miles de personas y cientos de empresas, he podido concluir que cuando los trabajadores de una empresa mantienen esta actitud negativa sobre la intención del otro, se genera un grave problema para la buena marcha de la compañía, ya que su consecuencia es la separación de los equipos y el conflicto entre las personas.

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El sentido de querer competir: Un ejemplo del Dakar 2018

Equipo SsangYong España, liderado por Óscar Fuertes –

¡Hace ya una semana desde que inició el Dakar 2018! El piloto de INFOVA, Óscar Fuertes(*) , en la primera salida llego a estar a solo 9 minutos de la cabeza después de la primera etapa especial.

Hoy, martes 16 de enero de 2018, Oscar y su copiloto Diego Vallejo están de líderes en la categoría de Rookies, pero lo más importante como bien ha dicho Óscar es que: “El principal objetivo tiene que seguir siendo acabar la carrera sin mirar mucho las clasificaciones”, es decir, seguir compitiendo.

Para competir bien hay que querer competir.

Hace unos meses, en una actividad interna de Infova, cada uno de los participantes compartía con los demás algo que le definía, algo para lo que creía que tenía talento. Iván, el hermano de Oscar, también campeón de rallies, compartió como característica singular que “le encantaba competir”.

Las modernas teorías de educación no son muy partidarias de desarrollar el placer por competir, por jugar a ser el mejor, por intentar ganar al resto de los jugadores. Observo como en los colegios se implantan juegos donde todos puedan ganar, donde se compite por ser cada vez mejor, por superar tus propios límites, pero no por ganar a los otros.

El problema con la competición es que diferencia entre ganadores y perdedores. Ahí está el quid de la cuestión: no queremos que los niños, ni los adultos, se sientan perdedores. Escucho como en casa les decimos a mis hijos que “unas veces se gana y otra se aprende”. Que “si has jugado y competido bien no hay derrota, sea cual sea el resultado”. Mucha información con un mismo mensaje: “aunque no ganes, no te sientas perdedor”. Sin embargo, el miedo a perder encierra el peligro de renunciar a jugar, de no intentarlo.

Saber competir y perder

Hace poco me decía una directiva, a la que no le habían salido las cosas como ella quería, que se sentía una “looser”. Me llamó la atención, además del adjetivo que utilizó, el hecho de que utilizara el inglés, que es lo que hacemos cuando la palabra que queremos usar nos parece excesivamente fuerte o cargada de connotaciones en nuestro propio idioma.

Yo comparto el gusto por competir. Entiendo el placer del juego cuando hay una competencia de por medio. Creo que la competencia también saca de nosotros nuestras mejores capacidades. La competencia es también un motor para dar nuestro ciento por ciento en la búsqueda del mejor resultado. Digo también porque, al menos teóricamente, tener un objetivo claro debería ser suficiente motor. Cuando jugamos muchas veces ganar, ser el mejor, sintetiza el objetivo.

Los buenos competidores tienen una buena relación con la victoria y también con la derrota. Les duele la derrota, pero están acostumbrados a convivir con ella. Cualquier persona que compite con frecuencia pierde muchas de las partidas que juega. Repetimos, porque es cierto, que hay mucho aprendizaje en la derrota y que los errores son parte del camino.

La sana competencia

En INFOVA defendemos la colaboración inequívoca dentro de los equipos, lo que no es incompatible con una competencia sana, deportiva y honesta con otros equipos. Óscar e Iván disfrutan compitiendo, tienen un sentido muy deportivo del juego, entre otras cosas, por eso son buenos.

Como siempre hay buenos y malos competidores. A los buenos competidores nos les vale ganar de cualquier manera. Los buenos competidores quieren sentirse orgullosos de haber ganado. Quieren disfrutar la partida y luego celebrarla hayas ganado o hayas perdido.

Gonzalo Martínez de Miguel – CEO INFOVA – Instituto de Formación Avanzada


(*)Oscar Fuertes es Director de INFOVA Automoción y piloto oficial de Sangyong en el Dakar 2018

Foto cedida por SsangYongEspaña