10 consejos para cuidar tu marca personal, también frente a tu jefe.

mandela invictus

Nelson Mandela aconsejaba no ir a ninguna reunión si tener claro que imagen querías que tus interlocutores tuvieran de ti una vez que la reunión había terminado.

El éxito de los profesionales depende mucho de la valoración que los jefes hacen de ellos. Una buena imagen de tus jefes te facilita la vida en la empresa, acelera tu carrera profesional y normalmente se ve recompensada con mejores oportunidades y mejores sueldos.

En sentido contrario, si tus jefes tienen una mala opinión de ti como profesional, tu vida en la empresa va a ser más difícil.

Cuidar tu imagen profesional es tu responsabilidad. Todos proyectamos una imagen de nosotros mismos. Unas imágenes son más efectivas que otras. Unas imágenes te permiten influir en la organización y en los equipos mientras que otras te alejan de tus objetivos y dificultan tus posibilidades de éxito.

Tu imagen en la empresa es una surte de “marca personal”. Esa marca tiene un determinado nivel de prestigio, de notoriedad, de relevancia. Todo lo que haces y dices en la empresa está filtrado por la calidad de la imagen que tiene tu figura. Tu autoridad personal es el resultado de tu imagen. Tu capacidad de influir en las personas que conforman la organización es una función directa de la imagen que tienes como profesional. Es una función de tu marca personal.

Para el sociólogo Francis Fukuyama “la confianza” es el capital social que permite el desarrollo de las sociedades, las organizaciones y las personas.

Cada día de trabajo es una oportunidad nueva para generar confianza, para cuidar tu imagen o para ensuciarla. Cada reunión, cada presentación, cada intervención con tus jefes, cada trabajo en equipo es una nueva oportunidad.

El consejo primario es “Conviértete en la persona que quieres ser. Trata de que tu comportamiento sea coherente con lo que quieres parecer”. Crear la imagen de que eres una cosa sin serlo suele tener un recorrido muy corto.

A continuación me permito proponer diez consejos para ganarse la confianza de los jefes a través de una imagen impecable:

  1. Se relevante, aporta valor significativo al equipo y a la empresa. Domina tu área en profundidad.
  2. Busca el “Over Delivery”. Produce por encima de las expectativas que hay sobre ti. ¡Tienes que producir resultados!
  3. Asegúrate de que entiendes tus funciones. Verifica esta comprensión con tu jefe.
  4. Informa a tu jefe de las cosas importantes de tu área. Lo normal es que tú sepas de tu área más que él. Ocúpate de que tu jefe sepa lo que necesita saber de tu área de trabajo. Tenle actualizado.
  5. Se un buen jugador de equipo. Cuida el vínculo y la relación con los demás miembros de la empresa. Contribuye al buen clima de la organización. Normalmente, los jefes quieren jugadores de equipo, no llaneros solitarios.
  6. Ten iniciativa. Anticípate a lo que tus jefes te van a pedir. No les lleves problemas que puedes resolver tú. Preséntales alternativas de solución. Demuestra actitud de servicio. Recuerda que liderar es servir.
  7. Entiende su “feedback” de los jefes, aunque a veces no parezca “feedback”. Lee los mensajes que envían, aprende el lenguaje de los jefes que no siempre es directo ni evidente, pero tampoco es complicado de entender si quieres hacerlo. En caso de duda, pregunta.
  8. Concreta los compromisos de cada reunión y ocúpate de cumplirlos. Si dejas los compromisos en el aire sin concretar, no harás nada concreto y parecerás incapaz.
  9. Cuida el tiempo de tu jefe. Se concreto, entiende y atiende las prioridades. Solicita sólo las reuniones necesarias, las que aportan valor.
  10. Cuida tu marca personal. Cuida tu reputación y se consistente. Evita ensuciar tu imagen con la queja, las excusas o la búsqueda de culpables. Recuerda que no hay talento que supla la falta de talante. Consigue que tus colegas y tus colaboradores hablen, con razón, bien de ti. No hay jefe que se resista a esto.

Cuando se dominan estos 10 consejos, permíteme añadir un último consejo para cuidar tu imagen: “actuar como si lo que hicieras y dijeras en la empresa terminara llegando a siempre a tu jefe, porque, de hecho, suele ser así”.


Este artículo ha sido publicado en varios diarios de interés público así como en revistas especializadas del área de Recursos Humanos.

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