Cinco lecciones que muchos profesionales senior saben…y los juniors no

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La llegada de Pablo Casado a la presidencia del Partido Popular completa el póker de jóvenes líderes al frente de los cuatro partidos mayoritarios en España. Aunque la capacidad para regenerar una situación compleja, no es patrimonio exclusivo de los jóvenes, parece que en política como en la empresa, llegada una edad se deja de tenerte en cuenta. No digo que, ni Casado, ni Albert Rivera, ni Pablo Iglesias ni Pedro Sánchez, no estén capacitados, pero la lógica me dice que los cuatro, serán mejores profesionales y mejores políticos dentro de quince años.

En mi caso soy un defensor del “talento senior”, y no quiere decir esto que critique el valor de los profesionales más jóvenes, sino que pongo de manifiesto las enormes capacidades que tienen los veteranos. Me sorprende que la edad de los profesionales por encima de los 45 o 50 años juegue en su contra, en una entrevista de trabajo por ejemplo, en lugar de ser un dato que les dé más opciones de ser contratados.

En mi opinión los profesionales senior tienen cualidades diferenciales, fruto de su experiencia, que les convierten en una muy buena opción en la mayoría de los casos. Ellos han recibido cinco lecciones imprescindibles que les ha dado su experiencia.

La primera de ellas es que las cosas son como son, no como tú quieres que sean, ni son como deberían ser, ni como fueron en el pasado. Y si quieres cambiarlas hazlo partiendo de lo que hoy es. Aceptar que la realidad es como es en este momento no te lleva al conformismo, sino a operar desde una base de realidad. Sigue leyendo

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El origen del talento. (Infova en el Dakar 2018)

Vemos imágenes y vídeos de Óscar Fuertes y Diego Vallejo en el Dakar 2018, han logrado terminar, han quedado como tercer mejor equipo español y segundos rookies: Objetivo Cumplido y superado con creces.

Me resulta increíble la velocidad a la que conducen en un territorio ignoto para ellos. Caminos que pisan con su coche por primera vez a velocidades que no serían aptas ni en una autopista bien asfaltada. Pero ese talento ¿de dónde viene? ¿Es un talento natural?

¿De dónde viene el talento de la gente sobresaliente en alguna disciplina?

Hace años me subí en el asiento del copiloto con Óscar al volante para que me diera una vuelta de unos ocho kilómetros por un camino de tierra. Para mí todo era inseguridad, descontrol y peligro. Para Óscar aquello era un paseo sin mayor historia. Yo decía “afloja”, “cuidado”. Él se reía viendo mi cara de miedo. Yo me juré que no volvería a vivir esa experiencia.

Es obvio que Óscar conduce a una velocidad y con una pericia muy por encima de cualquier de nosotros que no somos pilotos: Le he visto ganar carreras en un “kart” de competición a otros pilotos profesionales; cuando tienen los mismos coches compite de tú a tú con los mejores. Podemos afirmar con convicción que Óscar tiene talento para conducir coches de carreras.

Hace años leí un libro de Dan Coyle titulado “La clave del talento”. Coyle se había dedicado a investigar porqué una isla pequeña del pacífico daba un número asombrosamente alto de jugadores de béisbol de las ligas mayores de Estados Unidos; porqué una escuela de tenis rusa había generado un número sorprendente de tenistas que alcanzaron el número uno en la WATP; porqué Brasil produce tal cantidad de jugadores de futbol de primer nivel.

Las claves del talento

Dos claves interesantes: la primera es “creer que puedo”. En todos los casos que Dan Coyle estudió, había un precedente significativo de éxito en la comunidad objeto de estudio que hacía creer a los jugadores actuales que ellos también eran capaces de triunfar en ese deporte. De hecho, por ejemplo, los éxitos de Ángel Nieto tienen mucho que ver con el número extraordinario de pilotos que España tiene en el circuito internacional de motociclismo.

La segunda clave que Coyle menciona es el “entrenamiento intenso”. Óscar y los otros extraordinarios pilotos del Dakar no conducen de esa manera porque tenga un talento natural para hacerlo, conducen de esa manera porque llevan toda su vida haciéndolo, porque han acumulado miles de horas al volante de coches de carreras mejores o peores, ensayando las trazadas, exprimiendo el rendimiento del motor, tomando decisiones críticas en décimas de segundos.

Si le preguntas a cualquiera de los pilotos del Dakar cómo fueron sus comienzos en el mundo de los Rallies, muchos te cuentan que alguno de sus padres ya participaron en carreras de coches y que ellos mismos empezaron de pequeños. La historia se repite de generación en generación. Los dos hijos de Óscar con 7 y 10 años ya conducen sus cochecitos. Literalmente han aprendido a conducir casi a la vez que a caminar.

De modo que el talento que vemos no es genético, tiene mucho más mérito, es adquirido a base con convicción y entrenamiento intenso.

Estamos muy orgullosos del resultado obtenido por Óscar y su equipo, no sólo hay un gran talento sino un trabajo incesante y una tenacidad suprema, para haber logrado su objetivo. Emoción a tope. ¡Aquí te estamos esperando, campeón!

GONZALO MARTINEZ DE MIGUEL – CEO DE INFOVA